Reportaje en Cantabria Negocios
El abaratamiento de la tecnología y los nuevos modelos de negocio en la gestión de contenidos hacen que cada vez sean menos los campos vedados el emprendimiento, también en el terreno de los medios de comunicación.
Con una mínima inversión y un gran esfuerzo a la hora de poner de acuerdo voluntades, dos jóvenes santanderinos han puesto en marcha Arco FM, una emisora con 14 horas diarias de programación propia.
Probablemente con la única salvedad de la construcción, el de los medios de comunicación ha sido el sector que en mayor medida ha sufrido el impacto de la crisis económica, con una masiva desaparición de empresas y una abrumadora pérdida de empleo. Probablemente por ello ha sido también el campo de juego en el que se han puesto a prueba alguna de las iniciativas más novedosas en matereria de autoempleo. Pocas tanto como la última, que confirma que cada vez son menos los terrenos vedados al emprendimiento: la puesta en marcha de una emisora con 14 horas diarias de programación propia, partiendo desde cero y sin contar con grandes recursos económicos.
Arco FM, que comenzó a emitir el pasado 3 de octubre, es el proyecto de dos santanderinos que, pese a moverse en los albores de la treintena, cuentan con una trayectoria de varios años de trabajo en radio y medios de comunicación. Aunque llevaban mucho tiempo dándole vueltas a la idea, Nano Teja y Jesús García-Bermejo dieron los primeros pasos para poner en marcha el proyecto la pasada primavera, lo que les ha obligado a cubrir etapas en un tiempo récord para conseguir llegar a las ondas coincidiendo con el arranque de la temporada radiofónica. La inversión realizada para conseguirlo ha sido más de trabajo y gestión que económica, en lo que es una de las principales características de la iniciativa.
“Nano y yo asumimos que tenemos por delante no menos de dos años de mucho trabajo y ninguna retribución económica. Esa es la principal inversión que realizamos en nuestro proyecto”, explica Jesús García-Bermejo. Más allá de esa partida de difícil cuantificación, Arco Cantabria Comunicación SL –la empresa creada para gestionar la emisora– ha destinado 25.000 euros a la puesta en marcha de la cadena, una cantidad con la que se han adquirido los equipos, alquilado la frecuencia y acondicionado el local, como gastos más importantes. A partir de ahí, el objetivo es que los ingresos de los primeros años den para cubrir los gastos fijos, un capítulo en el que los salarios tienen un peso mínimo.
Esa mínima estructura empresarial es una de las claves sobre las que descansa el plan de viabilidad de la emisora, y también refleja los cambios que se han producido en la forma en que los medios de comunicación gestionan los contenidos. Las catorce horas de programación de Arco FM se han completado llegando a acuerdos con los responsables de cada uno de los programas, prácticamente todos ellos con una trayectoria previa en otras cadenas y con una audiencia fiel. A partir de ahí, se contemplan dos modelos de relación con los colaboradores: o bien se les retribuye con un porcentaje de la publicidad contratada para sus programas, o bien la emisora cobra una cantidad fija a los productores del espacio y estos ingresan la totalidad de la publicidad que consigan. Emmedios, la empresa que produce El Faradio –programa anteriormente conocido como Buenas Tardes Cantabria y emitido hasta la última temporada en Mix FM– se ajusta a esta última fórmula. Ha sido uno de los fichajes estrella de la nueva cadena, y uno de los mejores ejemplos de las artes de seducción con las que se manejan los impulsores de Arco FM: “Nosotros estábamos muy contentos en la anterior emisora. ¿Por qué entonces el cambio? Hay un motivo económico, por supuesto, pero sobre todo nos hemos sentido muy identificados con el proyecto”, explica Óscar Allende, junto a Guillem Ruisánchez uno de los dos socios propietarios de Emmedios.
Aunque ya se habían cerrado algunos acuerdos antes de firmar la llegada de El Faradio –que en su nueva etapa tendrá versión de mañana y de tarde– la presencia del antiguo Buenas Tardes Cantabria en la parrilla ha sido clave para completar la programación de la nueva cadena. En ella aparecen otros nombres muy conocidos en el ámbito radiofónico, como Chuchi Guerra, que conducirá el magazine de la mañana tras varios años retirados del medio.
La reducción del tiempo dedicado a la programación local por parte de las grandes emisoras nacionales ha sido otro de los elementos que Jesús García-Bermejo y Nano Teja han valorado a la hora de poner en marcha el proyecto. Además de facilitar el acceso a profesionales que habían tenido que dejar la radio –Chuchi Guerra sería el principal ejemplo, pero no el único– el menor peso de la programación local en las emisiones de los grandes grupos permite competir en un mercado publicitario con menos jugadores, aunque este siga sin dar demasiadas muestras de recuperación. La apuesta por los contenidos propios tiene otro valor estratégico no menos importante: con ello Arco FM busca ajustarse a los requerimientos de un futuro concurso para la concesión de licencias radiofónicas: “Todo lo que rodea a la empresa cumple con la normativa y está contemplado acudir al nuevo concurso de arrendamiento de licencias de radiodifusión que concoque el Ejecutivo regional. Al estar el último concurso recurrido, desconocemos cuándo llegará esa fecha. Por nosotros, cuanto antes, mejor».